MEMORIAS DE LA REPRESION EN LATINOAMERICA
(23/02/03)
MEMORIAS DE LA REPRESION EN LATINOAMERICA
Tras las huellas del pasado
Un proyecto de alcance continental desentraña los secretos que todavía esconde la historia reciente.
RICARDO FORSTER.
Se trata de la memoria y de sus usos. Un viaje laberíntico en el que los márgenes se desdibujan y la bruma invade la comarca que recorremos. Pero también se trata de las astucias del olvido, de las estrategias montadas para reescribir la historia. Mapa en mano nos lanzamos hacia un territorio previamente cartografiado en el que esperamos encontrar aquello que no venga a cuestionar la biografía que nos supimos construir. El arte de la memoria supone la utilización recurrente del bisturí del olvido. ¿Acaso no ejercemos la tiranía de la memoria como un subterfugio para desplazar hacia lo evanescente aquello que nos interpela? ¿Reivindicar la memoria no es un modo de seguir tejiendo en el telar del olvido? Preguntas esenciales que atraviesan la percepción del pasado vuelto ficción.
Porque de eso se trata. El pasado regresa como ficción y artilugio, su presencia-ausencia es convocada desde la lengua de la narración y en esa convocatoria ordenamos los claroscuros de nuestra biografía. Como individuos y como sociedad permanentemente estamos borrando y volviendo a narrar, hasta encontrar la historia que nos acomoda, aquella que nos permite vivir con el pasado sin experimentar el insoportable sufrimiento de lo vivido.
La ética de la memoria se construye como fortaleza de un presente que suele asumir dos estrategias opuestas y complementarias: el rechazo del pasado recordado como tiempo aciago o su reivindicación como tiempo ejemplar y heroico; ambas narraciones oscurecen la historia o la llevan hacia el campo de una ficción en la que los acontecimientos se despliegan como parte de una estrategia. Aquello que se silencia, regresa por caminos que nos vuelven a conducir hacia esas comarcas que ya no deseamos experimentar como propias. Todo viaje hacia lo acontecido involucra una puesta en cuestión del punto actual de partida; solamente alcanzamos a mirar lo que nuestro presente nos permite contemplar.
La ingenuidad, o la mala conciencia, nos ofrecen sus narraciones como si en ellas pudiéramos captar la esencia destilada de un pasado que puede ser interrogado hasta la extenuación por el saber de una mirada distanciada. No hacemos historia, la inventamos para adaptarla a nuestras necesidades y a nuestras virtudes. En esa reescritura lo que desaparece es el sufrimiento de los que vivieron con sus cuerpos, de aquellos cuyas voces se cerraron con el plegamiento de su época, que fueron tragados por la vorágine de su tiempo y que perdieron la oportunidad de establecer las líneas de sus biografías. Su historia encuentra otra narración: se trata nuevamente de la ejemplaridad heroica o del despojamiento desapasionado y racional. Una historia epopéyica que monta su estrategia narrativa en la producción sistemática de mitos, de acciones ejemplares en las que los actores cobran la dimensión de lo puro; una historia para purificar la memoria de los muertos, una forma de la santificación que disuelve la tragedia en epopeya. Otra historia (que puede ser de rechazo o de interpretación despojada y objetiva, una historia que parte de la premisa de la necesidad de cortar los hilos entre el hoy y el ayer en términos de presencia conmovedora) que elige, por lo general, la atalaya de la buena conciencia, ese sitio desde el cual mirar sacándose de encima las tramas profundas que lo ligan, también, con aquella experiencia.
Es oportuna, en este intento por pensar críticamente el pasado desde una artesanía de la memoria, la aparición de la colección "Memorias de la represión" dirigida por Elizabeth Jelin. Cuatro son hasta ahora los libros publicados por la editorial Siglo XXI: Los trabajos de la memoria, de la propia Jelin (que en un par de meses será editado en Estados Unidos); Del estrado a la pantalla: las imágenes del juicio a los ex comandantes en la Argentina, de Claudia Feld; Las conmemoraciones: las disputas en las fechas "in-felices", compilado por E. Jelin, y finalmente, Los archivos de la represión: Documentos, memoria y verdad, compilado por Ludmila da silva Catela y E. Jelin.
En el primero de los volúmenes, Elizabeth Jelin recorre la problemática de la memoria acercando al lector los diversos debates y las distintas posiciones teóricas que han ido articulando este complejo campo en el que lo académico se entrecruza con lo político señalando los límites de cualquier intento ascético por abordar principalmente aquellos momentos del pasado, generalmente no saldados, que retornan con intensidad en las disputas del presente. Libro de sistematización en el que es posible seguirle la pista, aunque sin demasiada profundidad, a la contribución de historiadores, filósofos y sociólogos que se han ocupado de interrogar las marcas traumáticas que permanecen en la memoria colectiva. En esta perspectiva, y tomando casos concretos, es complementario el tercer libro de la colección, Las conmemoraciones: las disputas en las fechas "in-felices", ya que permite seguirle la pista a la problemática de la memoria a través de acontecimientos paradigmáticos en la América latina de los años sesenta y setenta (el golpe del 11 de septiembre en Chile, el golpe del 24 de marzo en Argentina, la dictadura uruguaya, los festejos del cumpleaños de Alfredo Stroessner en Paraguay y el golpe dado por los militares brasileños el 31 de marzo de 1964). Fechas para discutir el pasado, para sentir su aliento de muerte y, también, para intentar, por la vía de la efemérides, su desactivación o constituirlo en huella de una biografía que no desea su clausura.
Claudia Feld realiza un exhaustivo y riguroso estudio de la manera en que los medios de comunicación participaron del acontecimiento del juicio a los ex comandantes. Su preocupación no es sólo la de reconstruir detectivescamente los oscuros caminos seguidos por el material fílmico si no que despliega, a su vez, una aguda reflexión en torno a la importancia de ciertos lenguajes audiovisuales, sus modos de procesamiento y presentación, en el andamiaje de la memoria histórica. "El mérito sorprendente de la investigación de Claudia Feld que sirvió de base a la escritura de este libro —escribe Héctor Schmucler en su prólogo—, consiste en haber encontrado los atajos precisos por los que se movieron las imágenes televisivas de un juicio sin precedentes en la historia de la Argentina." Ofrece al lector la posibilidad de meditar en torno a ocultamientos y olvidos abriendo las puertas para una genuina interrogación con respecto a las políticas de la memoria y su crucial importancia en las encrucijadas del presente.
En el último de los libros aparecidos, Los archivos de la represión: Documentos, memoria y verdad, se vuelven a recorrer las experiencias represivas de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, buscando, ahora, en esos oscuros pasadizos de las burocracias dictatoriales, el laberinto de documentos capaces de contribuir a una reconstrucción de ese tiempo de iniquidades en el que la racionalización burocrática se unió a la barbarie represiva. Las tareas del historiador, del sociólogo, del antropólogo forense se dirigen hacia la recuperación documental y, en el caso de los últimos, al indispensable trabajo de identificación de los restos de los desaparecidos que constituye una doble acción: contribuir a desnudar las estrategias de represión sistemáticamente construidas por la dictadura en el caso argentino y, quizás más significativo, devolverles sus nombres propios, sus identidades escamoteadas, a las víctimas.
Una colección, que si bien tiene la huella de los típicos productos de investigación académica con sus contribuciones y defectos propios de un formato que suele quitarle hondura a lo estudiado, aparece en un momento crucial de la historia argentina, una inmejorable oportunidad para pensarnos desde las tramas, a veces oscuras y laberínticas, de un pasado que guarda algunos de los secretos para intentar comprender ciertos rasgos de nuestra actualidad surcada por la crisis y la desesperanza. En las huellas dejadas por los acontecimientos del ayer se tejen las memorias del presente. Que no se borren es nuestra responsabilidad.
Ricardo Forster es profesor de filosofía en la UBA. Es autor de El ensayo como filosofía.
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